La Policía Nacional del Perú (PNP), como órgano tutelar del Estado, tiene la noble misión de garantizar el orden interno, el libre ejercicio de los derechos fundamentales de las personas y el normal desarrollo de las actividades ciudadanas dentro del territorio de la República del Perú.
Sin embargo, en la práctica diaria, la mayoría de policías no cumplen con su deber, en lugar de eso, aprovechan su cargo para amilanar a los ciudadanos y obtener un dinero extra.
¿Qué es lo que pasa con ellos? ¿Será que en su formación Académica no les inculcan valores o es que ingresan a la institución policial con esa mentalidad? Éste es un problema que se viene arrastrando ya bastante tiempo, y si bien es cierto que sus sueldos eran, y aún son, bajos, no se le puede tomar este hecho como causa única de la corrupción policial, puesto que la mayoría profesionales estatales no cuentan con un buen sueldo, no obstante están comprometidos a realizar bien su trabajo como el caso de los profesores.
Esto radica en la costumbre social, es decir, el mismo ciudadano ha reforzado la actitud negativa de esta autoridad, por ejemplo los choferes cuando no tienen sus papeles en regla, no esperan que el policía les pida dinero, ellos ya saben que tienen que pagar S/.2.00 soles para no ser multados.
La solución está en dejar de reforzar a esa mala costumbre, erradiquemos de una vez por todas la Corrupción, empecemos por nosotros mismos. Debemos tener nuestros papeles en regla, cumplir cívicamente con nuestros deberes ciudadanos. Reforcemos dos cosas: ellos tienen la obligación de servir a la población y nosotros de respetarlos. Y si algún policía incumple con sus deberes, debemos denunciarlo, por el bien del país y de nosotros mismos.
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